
En el marco del Día Mundial de la Abeja, el apicultor Arael Calva advirtió sobre la grave afectación que sigue provocando la mortandad de abejas en la región, principalmente por el uso de insecticidas durante la polinización de huertas.
Explicó que aunque este año la pérdida fue menor que la registrada en 2025, aún enfrentan una mortandad cercana al 40 por ciento de las colmenas, situación que impacta directamente tanto al sector apícola como a la producción agrícola.
Detalló que las abejas son responsables de polinizar cerca del 90 por ciento de los alimentos que consume la población, por lo que su desaparición representa un riesgo para el ecosistema, la biodiversidad y cultivos como la manzana.
Arael Calva señaló que muchos insecticidas afectan lentamente a las colmenas, ya que las abejas llevan el polen contaminado hasta sus panales, provocando que poco a poco toda la colonia muera.
Indicó que para recuperar las pérdidas los apicultores deben alimentar y reforzar las colmenas sobrevivientes, un proceso costoso y tardado.
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